Es imposible contar con todos los elementos de análisis para juzgar la conveniencia de un acto u otro .En el acto de decidir se encuentra el sujeto ante infinidad de posibilidades, tantas que le es inviable siquiera imaginar una fracción de las mismas.La libertad es realmente apabullante , cada paso un delirio ilógico e inexplicable , salvo por el sentido que el propio sujeto le da a sus actos.
El filósofo danés Soren Kierkegaard afirmaba que "Decidir es una locura" y Sartre que siempre quedaba alguna alternativa distinta de la que aparecía como única. En este sentido sostenía que hasta un torturado decidía cuando entregarse , cuando no dar más.